Novelas sobre periodismo que debes leer
Literatura y periodismo siempre han estado ligados. Periodistas han dado vida a grandes historias como es el caso del Gran Gabo, Gabriel García Márquez, periodista y escritor colombiano. Marquez es el creador de un mundo literario propio e inconfundible. Dos de sus grandes obras son crónicas periodísticas que cuenta con maestría un suceso que mantiene cautivo al lector en cada una de sus páginas.
Así mismo el autor de Desayuno en Tiffany 's Truman Capote, a través de una exhaustiva investigación escribe la obra que podría considerarse como cumbre: A sangre fría.
Así otros escritores exponen la vida del periodista, los afanes del periodismo y algunos escándalos y controversias sobre este gran oficio.
Incluimos aquí a los que entendemos las mejores obras de ficción sobre periodismo.
6 obras en los que los periodistas juegan un rol relevante
Crónica de una muerte anunciada
Un hombre regresa al pueblo donde ocurrió un asesinato desconcertante 27 años atrás, con la determinación de descubrir la verdad.
Todos parecen estar de acuerdo en que Bayardo San Román, sólo unas horas después de su matrimonio con la bella Angela Vicario, la devuelve por deshonrada a la casa paterna. La atribulada familia fuerza a la novia a revelar el nombre de su primer amante; y los hermanos gemelos de ella anuncian su intención de matar a Santiago Nasar por haber deshonrado a su hermana.
Sin embargo, si todos sabían que se iba a cometer un asesinato, ¿por qué nadie trató de impedirlo? Cuanto más se sabe de este asunto, menos se comprende, y cuando la historia al fin se precipita a su inesperada conclusión, una sociedad entera —no sólo un par de asesinos— está siendo enjuiciada.
Cinco esquinas de Mario Vargas Llosa
«Él había pensado que, después de todo, un periodista puede ser a veces útil. "Y también peligroso", concluyó. Tuvo el presentimiento de que nada bueno saldría de esta visita.»
«La idea de esta novela comenzó con una imagen de dos señoras amigas que de pronto una noche, de una manera impensada para ambas, viven una situación erótica. Luego se fue convirtiendo en una historia policial, casi un thriller, y el thriller se fue transformando en una especie de mural de la sociedad peruana en los últimos meses o semanas de la dictadura de Fujimori y Montesinos. Me gustó la idea de que la historia se llamase Cinco esquinas como un barrio que, de alguna manera, es emblemático de Lima, de Perú y también de la época en la que está situada la historia.
»Si hay un tema que permea, que impregna toda la historia, es el periodismo, el periodismo amarillo. La dictadura de Fujimori utilizó el periodismo amarillo, el periodismo de escándalo, como un arma política para desprestigiar y aniquilar moralmente a todos sus adversarios. Al mismo tiempo, también está la otra cara, cómo el periodismo, que puede ser algo vil y sucio, puede convertirse de pronto en un instrumento de liberación, de defensa moral y cívica de una sociedad. Esas dos caras del periodismo son uno de los temas centrales de Cinco Esquinas.»
A sangre fría de Truman Capote
Posiblemente, la más noble tarea –si es que tal cosa existe– tanto de la ficción como de la no ficción sea aspirar a alcanzar los escenarios donde suceden de verdad las cosas.
La ficción bebe de la verosimilitud, la no ficción de la veracidad. Capote nos recordó algo que ya todos sabíamos: lo que sucede cuando mezclamos bebidas.
Es la variedad de los vinos, no su calidad, la culpable. A la vez, nos hizo soñar con la posibilidad de que existiera un destilado mítico que pudiera combinar lo mejor de variados y exquisitos licores sin provocar resaca. Fue un proyecto ambicioso llevado a cabo por un escritor que estaba en plena y tortuosa posesión de sus dotes y en el momento álgido de su fama.
Bebiendo su sangre fría aprendí muchas de las cosas que se pueden hacer, y muchas de las que no, en escritura. Y llegué a constatar que la ficción, lo novelado, no era la única forma artística superior que podía adoptar la escritura.
Truman terminaría viajando en la caravana de los Rolling Stones en su gira del 72 para contarlo. Y Keith Richards, irreverente, le embadurnaría la puerta de su habitación con salsa de tomate, pintando la frase «In Cold Ketchup». Faena de aliño para recibir un Capote.
¡Noticia bomba! de Evelyn Waugh
Lord Copper, un magnate de la prensa de Fleet Street, se enorgullece de su olfato para descubrir talentosos reporteros.
Sin embargo, a causa de una confusión de apellidos, envía a «cubrir» la guerra civil en una república africana a uno de los periodistas más improbables para tal misión.
A partir de ese equívoco, Evelyn Waugh se lanza a una feroz y desopilante sátira sobre el mundo del periodismo, los enviados especiales, la información, la desinformación y la confusión.
La novela en parte se basa en las propias experiencias de trabajando para el Daily Mail, cuando lo enviaron a cubrir la esperada invasión de Abisinia por parte de Benito Mussolini, que más tarde se conoció con el nombre de Segunda guerra ítalo-etíope.
Cuando obtuvo su propia noticia bomba sobre la invasión telegrafió la historia en latín por secreto, pero ellos la descartaron. Waugh escribió sobre sus viajes de una manera más basada en los hechos en Waugh in Abyssinia ("Waugh en Abisinia", 1936), que complementa Scoop.
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